viernes, 4 de diciembre de 2009

Hastiado de aquellos que se hacen llamar amigos (Parte 1)

Rara vez encuentro alguien que se comporte de igual forma con o sin otras gentes, la mayoría adopta una posición defensiva al ver vulnerable su persona, en estos tiempos la mesura ya no es considerada una virtud, la discreción y ser relativamente invisible es considerado apatía y en ciertos casos hasta autismo pues la forma de vida cada vez más exhibicionista reclama que uno se presente ante todos como el amigable buena ondita súper sociable, lamentablemente uno se da cuenta de esto en la peor situación, aunque, ¿de que otra manera se pude saber?, pocos se consideran así mismos amigos, realmente es un cariño que en lo personal dura más que el amor (sexual) de pareja, los camaradas siempre son bienvenidos, aun así, la discreción y la soledad son excelentes aliadas a la hora de buscar tranquilidad y satisfacciones reales, la selección forma parte de nuestra persona, del individuo, detesto los círculos sociales en los que se es tratado como un conjunto y no se respeta la individualidad de cada quien, en las farras generalmente después de haber bebido lo suficiente como para entablar dialogo con desconocidos, termino envuelto en los CIRCILOS sociales de chicos buena ondita súper cool, que no sirven para nada, mas que para sostener su vaso de vodka y chocarlo con mi botella de cerveza, debo reconocer que me gusta la discusión, y en las cantinas casi siempre (sino es que siempre) las diferencias ideológicas chocan como trenes a alta velocidad, aprecio mas una platica con un anciano que bebe solo en la mesa del rincón a estar con parvadas de gente que su único objetivo es beber hasta vomitar y poder presumirlo a la menor provocación.
Amigos, como saber si un fulano que se autoproclama serlo, de verdad lo es, las experiencias compartidas ya no son suficientes, a esta altura de mi vida compartir con extraños situaciones inhóspitas es parte del trabajo, cuantas veces esos que se hacen llamar así (amigos) pretextan mil excusas para en un momento en el que es requerida su presencia justifiquen no poder ir, hacer el trabajo de sostener un vaso de alcohol, escuchar tontería y media sin la obligación de decir nada, ah porque un amigo verdadero no da sermones (cuando menos lo que yo considero un amigo),
en ocasiones chocar los vasos y sonreír, es un trabajo que yo hago con gusto cuando me es requerido, simplemente es una tarea que cada vez se hace mas escasa, otro punto son las mujeres, me cuesta trabajo entablar amistad con el sexo opuesto, y no es difícil de entender, pues se quiera o no se crea una conexión sensual, la cual entorpece toda intención sana de convivencia amistosa, casi todas las amigas que eh tenido (pocas realmente) terminan odiándome y maldiciendo mi nombre después de haber aceptado ese mandato biológico de la "conservación de las especies" (para decirlo de una forma sutil) que termina una relación amistosa para comenzar una relación tormentosa amorosa que de igual forma termina como empieza, es cierto que he mandado a la goma a mis amigos por la compañía de una dama, y seguramente viceversa, es algo que no culpo y bien ¿eso me convierte en un falso amigo?.

1 comentario:

X dijo...

Pues chance y si; preguntale a tus amigos.